La vivienda del portero

Como presidente de la comunidad durante los próximos 12 meses, te encuentras en una encrucijada. Precisamente este año, se da una situación excepcional en vuestra comunidad y es que el portero que os ha prestado servicio durante tantos años, se jubila. Razón por la que debes decidir qué hacer con la vivienda que posee dentro del edificio. Para ayudarte, desde Gumper, vamos a recordarte qué opciones puedes tomar para solventar esta situación.

Lo primero, antes de tomar la decisión de vender o alquilar el piso, es reunir a la comunidad de propietarios en una junta extraordinario para determinar qué hacer ante la jubilación del portero. Si planteamos la posibilidad de prescindir de sus servicios, lo ideal es estudiar previamente las funciones que realiza y votar si es necesario contratar otra persona que se encargue de dichas tareas o si pueden ser asumidas por parte de otros profesionales que ya tenemos contratados.

En cuanto a su vivienda, si no va a ser ocupada por el nuevo portero, hay que tener en cuenta que la venta o el alquiler de la misma, puede suponer un respiro económico para los vecinos. Fundamentalmente porque llevará asociado un beneficio económico directo o indirecto, al permitir disminuir las cuotas de la comunidad, si el dinero se destina a tal fin. La ley determina que a cada vecino le corresponde, además de la propiedad de su piso o local, la copropiedad, junto al resto de los residentes, de los elementos comunes del edificio como son portales, patios, ascensores, fachadas, escaleras o la propia portería

Puede que ocurra que nos encontremos en la situación en que la vivienda del portero aún no sea una fracción autónoma del edificio y, por tanto, se tiene que proceder a modificar tal circunstancia y acudir a inscribirla en el registro de la propiedad. Para hacerlo, es necesario que se escriture la propiedad como un elemento individual para poder venderla o alquilarla. Además, hay que solicitar el certificado de habitabilidad. Finalmente, organizar la distribución del valor de la venta entre todos los vecinos, en proporción al valor de sus fracciones.